Un software para pastelerías debería conectar pedidos, recetas, costos, clientes y cobros para evitar cargar la misma información varias veces. Cremita hace eso en una aplicación web pensada específicamente para pastelerías y reposterías.
¿Qué problema resuelve un sistema de gestión para pastelería?
Cuando un emprendimiento crece, es común que los pedidos queden en WhatsApp, los precios en una planilla, las recetas en un cuaderno y los gastos en otra aplicación. El problema no es solamente tener muchas herramientas: también se pierde la relación entre lo que se produce, cuánto cuesta, cuánto se cobra y cuánto queda pendiente.
Centralizar esa información permite consultar un pedido y entender quién lo encargó, qué producto se vende, qué costo tiene producirlo, qué pagos recibió y qué saldo falta cobrar.
Funciones que conviene tener
Fecha de entrega, estado, observaciones, total, señas y saldo.
Ingredientes, cantidades, mano de obra, indirectos y margen.
Datos de contacto e historial relacionado con pedidos y presupuestos.
Existencias, mínimos y movimientos de ingredientes.
Propuestas que puedan convertirse en pedidos sin volver a cargar todo.
Ventas, gastos y rentabilidad para tomar decisiones con datos.
Cómo lo organiza Cremita
Cremita trabaja por negocio: cada pastelería tiene su propio espacio, usuarios y datos. Una receta puede utilizar ingredientes cargados con su presentación y precio; el sistema calcula el costo proporcional, suma mano de obra e indirectos y obtiene un precio sugerido según el margen objetivo.
Los productos de esas recetas pueden utilizarse en presupuestos y pedidos. A su vez, los pedidos permiten registrar pagos y saldos, y los reportes reúnen información económica del negocio.